Dentro de mi, puedo ver a una persona, pero evidentemente, no como es realmente, sino como yo la percibo y se muestra hacia mi. Con el tiempo mi perspectiva ha ido enriqueciéndose o ha empobrecido. Depende de cada persona, de cada situación...
Intento conocer y querer a cada uno por como es, sin más, ni quitando ni poniendo nada. Muchas de las personas que he conocido en la vida, valen mucho la pena y otras no tanto. A unas les doy mas importancia y a otras no tanto. Algunas se lo merecen y otras no. Pero siempre, siempre, hay alguna persona que te descoloca las ideas, el puzzle. Es la persona, que aún sabiendo lo que tienes que hacer (olvidarla, tratarla bien, cuidarla, pasar de ella...)no sabes qué hacer, ni cómo hacerlo, tienes un conflicto en tu interior, que quieras que no, te hace daño, te resiente con el paso del tiempo.
Quiera o no, si echo a una sola persona de mi vida, podré hacerlo durante un tiempo, pero siempre vuelve a mi, a mis sentimientos, a mi vida. Y eso hace daño, porque piensas: "¿por qué vuelvo a pensar en esa persona?" cuando lo que pensabas cuando quieres excluirla de tu vida es :"paso, no me hace ningún bien". Pero tu conflicto llega, cuando vuelve esa persona a tu vida, te dices a ti mismo: "si vuelve a mi vida, ¿es porque vale la pena o vale la pena que vuelva a mi vida?".
Al fin y al cabo, todas las personas que entran en mi vida son importantes. Aunque no todas son dignas de ser recordadas, ni siquiera de que una vez me crucé con ellas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.